Con motivo del Día Internacional de las Personas Cuidadoras, que se celebra el 5 de noviembre, desde Aspace Navarra recuperamos el mensaje de la campaña del Día Mundial de la Parálisis Cerebral para reivindicar que cuidar no debe implicar renunciar al empleo, al descanso, a la salud o a los propios proyectos de vida.
El pasado 6 de octubre, las campanadas y las doce uvas llegaron antes de tiempo a la plaza del Ayuntamiento de Pamplona. Con esta acción simbólica, desde Aspace Navarra quisimos hacer visible una realidad cotidiana: muchas familias de personas con parálisis cerebral necesitan anticiparse constantemente para organizar los apoyos y poder desarrollar sus planes.
Bajo el lema «El mejor regalo es cuidar sin renunciar», reivindicamos la necesidad de avanzar hacia un modelo de cuidados basado en la corresponsabilidad, los derechos y la disponibilidad de recursos suficientes.
Hoy, Día Internacional de las Personas Cuidadoras, retomamos aquel mensaje.
Reconocer a quienes cuidan también significa garantizar sus derechos
En el ámbito de la parálisis cerebral, las familias desempeñan un papel fundamental en el acompañamiento y los cuidados cotidianos.
Una responsabilidad que, cuando no existen apoyos suficientes, puede condicionar su vida laboral, económica, personal y social.
Además, las responsabilidades de cuidado siguen recayendo de manera desigual sobre las mujeres, especialmente las madres, lo que hace necesario incorporar la perspectiva de género a las políticas de apoyo.
Por ello, el reconocimiento a las personas cuidadoras debe ir acompañado de medidas concretas que favorezcan su bienestar y su calidad de vida.
Apoyos que permitan cuidar sin renunciar
Desde Aspace Navarra seguimos reivindicando la importancia de contar con servicios especializados y continuados durante todo el ciclo vital, recursos para el descanso familiar, medidas de conciliación, acompañamiento emocional y equipos profesionales estables.
Estos apoyos resultan fundamentales tanto para las familias como para las propias personas con parálisis cerebral, que tienen derecho a decidir, participar y desarrollar sus proyectos de vida.
Asimismo, es necesario reconocer el trabajo de las personas que cuidan profesionalmente y garantizar condiciones que permitan prestar apoyos de calidad.
Una responsabilidad compartida
El Día Internacional de las Personas Cuidadoras es una oportunidad para agradecer y reconocer su contribución, pero también para recordar que los cuidados no pueden recaer exclusivamente sobre las familias.
Desde Aspace Navarra defendemos una responsabilidad compartida entre las familias, las administraciones y la sociedad, en la que los derechos de quienes cuidan y de quienes reciben apoyos se sitúen en el centro.
Porque el mejor regalo sigue siendo cuidar sin renunciar. Y hacerlo posible requiere mucho más que palabras.