En Aspace Navarra seguimos dando pasos para mejorar los espacios en los que vivimos y convivimos
Recientemente hemos llevado a cabo una actuación de adecuación arquitectónica en la Residencia A del centro Ramón y Cajal, en Cizur Menor, con un objetivo claro: mejorar la calidad de vida, la autonomía personal, la convivencia y el bienestar de las personas con parálisis cerebral y discapacidades afines que viven en este recurso.
Partíamos de un espacio común fragmentado, con el comedor y la sala de estar separados por un tabique. Esta distribución dificultaba la movilidad, especialmente para personas que utilizan sillas de ruedas eléctricas y manuales, y nos obligaba a organizar turnos para las comidas, limitando momentos tan importantes como compartir, descansar o participar en actividades conjuntas.
Con esta intervención hemos transformado ese espacio en un entorno abierto, accesible y mucho más funcional. Hemos eliminado barreras físicas y creado un espacio tipo “open concept” que integra comedor, cocina y sala de estar. Además, hemos renovado completamente el suelo con materiales más seguros y resistentes, mejorado el acceso al porche mediante la automatización de la salida y la adecuación del alumbrado, y preparado el espacio para la futura instalación de un sistema de climatización.
Este proyecto nace de algo fundamental para nosotras y nosotros: escuchar a las propias personas que viven en la residencia. Sus necesidades y propuestas, recogidas en los espacios de participación, han sido clave para impulsar esta mejora, en línea con nuestro modelo de Atención Integral y Centrada en la Persona (AICP).
Nada de esto habría sido posible sin el apoyo de Fundación ONCE, COATNA, Adania y el Plan de Prioridades de Confederación Aspace, a quienes queremos agradecer su compromiso.
Seguimos avanzando para construir entornos más accesibles, más inclusivos y, sobre todo, más humanos.